Sol en Tauro y el regreso de Venus

El Sol entró en Tauro, signo fijo de tierra, movilizando cambios en los ritmos en que veníamos haciendo las cosas. La energía de este signo es tranquila, lenta y pausada. Es el primer signo de tierra que encontramos en el recorrido zodiacal, que nos habla de nuestras necesidades básicas, nuestros talentos y lo que creemos valioso poseer para cultivar cualidades superiores. Aquí los temas de autovaloración, seguridad material, sentirnos capaces y merecedores, son centrales.

Tauro nos habla de los procesos orgánicos y sus movimientos casi imperceptibles. Que sea de carácter fijo significa que se orienta hacia la estabilización y cuidado de lo que posee y lo que ha logrado. Uno de los aprendizajes que viene a experimentar quien tiene el Sol o la Luna en este signo, es el goce simple y relajado de la naturaleza, los placeres y el amor. Por la misma razón, uno de sus grandes desafíos, es aprender a desapegarse de sus comodidades, para dar paso a transformaciones que su misma esencia en constante desarrollo le pedirá hacer.

Su regente natural es Venus, el planeta del afecto y el contacto amoroso con otros. Tauro nos enseña que ese afecto debe cultivarse adentro en abundancia, para hacerlo brotar con mayor fuerza y consistencia afuera. Aquí Venus, nos recuerda que nuestra capacidad de amar a otros, está en estrecha relación con la capacidad que nosotros tenemos de amar y aceptar nuestras propias cualidades y defectos. Más ahora, que Venus está estacionado en Piscis y en conjunción a Quirón, energía que se ha hecho sentir con fuerza las últimas semanas.

Este ha sido un tiempo de gran purga y depuración de aspectos sombríos o negados de nosotros mismos que no nos han permitido creer en nuestro verdadero potencial, tanto para expresar nuestros talentos, como para relacionarnos sanamente con otros. Venus en Piscis está exaltada, por lo mismo, despierta en nosotros la capacidad de sensibilizarnos y poder captar un poco más allá de nuestro propio campo de significación. Sumado a ello, Saturno, también estacionado por largo tiempo en el grado 27º de Sagitario, grado que, desde nuestro punto de vista terrestre, coincide con el centro de la galaxia, nos ha invitado a reflexionar profundamente sobre nuestra manera de afrontar los límites propios o que otros nos ponen (o el sistema), y cómo nos hacemos cargo de nuestros aportes a que esto se mantenga o cambie.

…..”Solamente puede llenarse la copa que está vacía”…

 

La conjunción con Quirón y la cuadratura a Saturno es también un reflejo de este tiempo, pues estamos siendo testigos de una humanidad sufriente, un mundo vivido como ‘normalmente’ injusto o decadente. Cada día son menos las personas que pueden continuar indiferentes ante tanta violencia y falta de amor. Sin embargo, ¿cuántos de nosotros estamos haciendo algo para cambiar esto?

El retorno de Venus a Aries a fin de mes, luego de su proceso de reflexión interna, nos impulsará a buscar nuevas respuestas, más conectadas con nuestra sensibilidad social y espiritual. No es casual que tantas personas estén en una búsqueda de sentido a través de espacios terapéuticos y/o artísticos que nos hacen sentir conectados unos con otros. Cada día se suman nuevas experiencias colectivas que, desde su lugar particular, aportan a la construcción de nuevas formas de ser sociedad. Nos estamos dando cuenta que la lógica de la cooperación (la verdadera lógica de la naturaleza) tiene mayores y mejores resultados para un mayor número de personas. La lógica de la competencia, del grande comiéndose al chico, está caducando. Pero como todo proceso natural, cuya constante es el cambio orgánico, estas transformaciones tomarán un tiempo, que Urano en Tauro (2018-2026) seguramente comenzará a acelerar y concretar.

mujer medicina

Por ahora, es tiempo de continuar activando esa otra inteligencia en nosotros, la inteligencia del vínculo, de volver a sentirnos parte, sin aislarnos. Los siete años de Urano en Aries nos invitan a conocer nuestra energía mental, a reconocer nuestra verdadera creatividad y a vincularnos desde ahí.

El ingreso del Sol en Tauro en conjunción a Mercurio retrógrado, ahora nos pide un poco de silencio. Nos dice que es tiempo de observar a que estamos apegados, de sentir profundo la comodidad o incomodidad que esto nos provoca, pero no reaccionar. Comprender que no podemos controlar nada, pero sí podemos hacernos cargo de nuestros pensamientos, palabras y acciones. Conectarnos con el agradecimiento y comenzar a superar la queja crónica. Y ese es un gran comienzo!

Les deseo un calmo y generoso mes de Tauro.

M.S.G – Astrología Conectiva.

**Para sesiones individuales o talleres, consulta en astrologiaconectiva@gmail.com.
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